Había una vez un hombre llamado “TALENTO”, que silenciosamente en el camino del tiempo, sus grandes sueños, los convertía en realidades. Aquel gran hombre, desde diferentes trincheras políticas, educacionales, deportivas, sociales, cual linterna de Diógenes, ha venido trazando el camino, la senda del progreso y del desarrollo, en beneficio de un pueblo oprimido, que permanentemente ha venido clamando por justicia social.
Cual “Quijote de la Mancha”, creado por Cervantes, este gran hombre, incansable e imbatible, soñó una vez con crear una universidad opuesta a los viejos paradigmas, de la caduca universidad ecuatoriana, aquella universidad del pasado, y con su ingenio y dura lucha, logra crear la Universidad Agraria del Ecuador, una Nueva Universidad, una Universidad para el tercer milenio.
Aquel “Quijote” de grandes lides, luchador indestructible, soñó con que algún día, el deporte universitario, dejaría de ser el “cementerio de los deportistas” para que se convierta en un derecho inalienable de los pueblos, y a través de su imaginación e intelecto creó la Federación Ecuatoriana del Deporte Universitario y Politécnico, FEDUP, para que a través de ella se cristalice su sueño.
Es ese mismo “Quijote”, que soñó con un sector agropecuario productivo y sustentable, y para ello se convirtió en el formador de los Misioneros de la técnica en el Agro, para a través de la Revolución Agropecuaria, basada en la ciencia y la tecnología, hacer realidad tan caro sueño, tal como viene ocurriendo.
Ese gran hombre, ese “Quijote”, ese soñador, ese constructor de sueños en realidades, es JACOBO BUCARAM ORTIZ, un pensador, un idealista, un maestro de las ciencias, que ha dado al país, en las últimas 6 décadas, lo que ningún Ecuatoriano ha hecho en beneficio de la educación y del deporte.
Para muestra un botón, los demás a la camisa. Por eso aquí están los sueños de Jacobo, plasmados en realidad:
¿CUÁNTO HA DESARROLLADO?