La acidosis ruminal es uno de los principales trastornos digestivos que afecta al ganado bovino, generando serias consecuencias en su metabolismo, producción y reproducción. Durante una conferencia dictada en la Universidad Agraria del Ecuador, el Dr. Luis Paccha, técnico desarrollista en ganadería, abordó las causas, efectos y alternativas de prevención frente a esta problemática.


¿Qué es la acidosis ruminal?

Se trata de un desequilibrio en el pH del rumen, que normalmente se mantiene entre 6,0 y 7,0. Cuando desciende por debajo de estos niveles, debido a la ingesta excesiva de carbohidratos fermentables y el desbalance entre fibra y carbohidratos, se desencadena el cuadro de acidosis.

Formas de presentación

 • Aguda: aparece en las primeras 24 horas, con signos clínicos severos, llegando incluso a acidosis láctica y muerte. Generalmente está relacionada con la sobreingestión de granos.

 • Subaguda (SARA): se presenta sin signos clínicos evidentes, pero genera disminución en la producción de leche, proliferación de Clostridium y laminitis crónica.


Signos y prevalencia

Los animales en riesgo pueden mostrar reducción en la grasa láctea (hasta -0,22%), problemas de fertilidad y disminución en la eficiencia productiva. Estudios reportan prevalencias de hasta el 57% en hatos de alto rendimiento, con rangos de 20-40% en diferentes regiones.

Impacto productivo y estrategias de control

El especialista explicó que la acidosis ruminal repercute directamente en la calidad de la leche, disminuyendo la concentración de grasa y afectando la eficiencia alimenticia. A nivel reproductivo, genera retrasos en los ciclos estrales, menor tasa de concepción y mayor incidencia de enfermedades secundarias.

Por otro lado, el uso de aditivos bufferizantes como bicarbonato, óxido de magnesio y antibióticos ionóforos (monensina, virginiamicina) han demostrado ser eficaces en la regulación del pH ruminal.

Entre las alternativas naturales, el Lithovial Buffer destaca por su alta capacidad de estabilización del pH ruminal. Con un elevado contenido de calcio (34-36%), magnesio (2,4%), cloruro de sodio (2,5%) y más de 30 oligoelementos, este aditivo contribuye a:


 • Prevenir el desequilibrio de la flora ruminal.

 • Mantener la producción al máximo nivel.

 • Aportar minerales esenciales para la salud animal.

Finalmente indicó que la acidosis representa un reto constante en los sistemas de producción bovina. Su prevención mediante un adecuado balance nutricional y el uso de aditivos específicos es clave para garantizar la sostenibilidad productiva y reproductiva del ganado